21.4.18






 
EN FUGA HACIA LA MUSA
 
¡oh, lontananza de hebras!
¡oh, miríada de nadies!
¡oh, adquisición de sombra,
Pretexto de las nubes!
¡oh, párpados selectos,
Oh, curva sin diapasón!
¡oh, máquina sediciosa,
Bulimia inversa,
Raspadura veraniega,
Pronombre anfibio,
Naturaleza capciosa,
Nalga cósmica
Senectud delegada,
Primor fraterno,
Pinocho metafísico!
 
Al embriagarme de ti, musa,
confieso el pecado del variopinto sinsentido
Solazándose en el verbo.
 

19.4.18


 
 
 
REFLEXIONES FLEXUOSAS

 

Recuerdo cuando hace algún tiempo me preguntaba sobre los motivos que podrían celebrarse a través de la escritura poética, si había algo que quedara en pie que justificase una escritura luminosa. Interrogantes bastante pedantescos, como se puede ver. Ahora me doy cuenta, superando artificiosidades de planteamiento, de  que es la realidad diaria, ni más ni menos, la experiencia de uno  lo que está pidiendo con cierta urgencia ser interpretado por la poesía.

 
**
 

Persistir en pensar en alguien que haya fallecido, reproducir mentalmente sus rasgos, por dónde anduvo cómo era o qué hizo de singular un día, es un modo tortuoso de amargarse y afantasmar su recuerdo. Pensar en alguien como alguien ya ido, alguien que ya no está, que no va a dejar de no estar, pensar en el hueco de vida que ha dejado en su ámbito familiar es un modo erróneo de evocarlo. Sé que es un error pensarlo de este modo como también sé que es difícil no hacerlo, abandonarse un poco morbosamente a la nada que hay ahora en su lugar. Es lamentable hacer esto porque es precisamente en un ahora como debiéramos imaginar un encuentro con la persona que nos ha dejado. Un ahora de contornos y naturaleza completamente ignotos para nosotros y que no debemos forzarnos a imaginar. Sólo sé, o intuimos que es el “ahorala forma más óptima de representarnos un encuentro con los que se han ido.  Es en y desde  el ahora como hay que dilucidar ese encuentro. Todas las demás formas temporales – junto con las  pomposamente mitológicas - no sirven y están destinadas a la disolución melancólica. Plantearnos la naturaleza profunda del ahora, del momento presente, puede hacer crecer un ápice de esperanza, aunque sea imaginario.  

 
 
 
 

Todo adoctrinamiento asquea. Y el de la ideología de género, sutilmente impuesto - y otros que estamos sufriendo actualmente- , también.


 **
 

No entiendo muy bien el sentido de los colores en la bandera del movimiento gay. Se supone que el irisado muestrario de los colores  representa la diversidad de opciones sexuales,  es un festejo de la libertad y de la multiplicidad de formas de relación sexual. Aceptando  este punto de vista – el de la multiplicidad de formas – debería estar  incluida en esta bandera la reivindicación de la heterosexualidad, pues llama la atención que los gays se muestren como representantes de la diversidad sexual cuando lo homosexual es la relación de lo mismo con lo mismo….





**
 

Consideraciones espaciales.
Si un fenómeno de ruidos y desplazamiento de objetos inexplicables se produce en una casa, y lo asociamos a algún tipo de ente espectral o fantasma o duende o lo que sea, (aun si se tratara de una energía física desconocida, por la forma de actuar la equipararíamos a una de las corrientes  antropomorfizaciones citadas)   llegaremos a la primera y básica observación: que siendo el origen de los ruidos y movimientos desconocida, podríamos decir que la ubicamos fuera de nuestro mundo pero con capacidad de incidir en este; que si el origen desconocido incide espacialmente, el ser y estar de la causa desconocida no se localiza en nuestro tiempo, lo que es tan tremendo e incomprensible como los fenómenos que estamos detectando. El otro mundo al incidir extraordinaria y fugazmente en el nuestro revelaría una proximidad o coincidencia espacial sin ser de nuestro mundo, es decir, que temporalmente estaría en otro enclave vital y real de naturaleza inasimilable para nosotros o refractario al nuestro. El tiempo, un tiempo desconocido, es aquí la metáfora que emplearíamos para designar el “lugar” en que reside o se encuentra la causa de lo extraño –

 
 
 


Si escucho en un concierto la interpretación de una obra para piano de Debussy, por ejemplo, la música me desplaza a otro lugar distinto al de la sala. La música está ocurriendo delante de mí pero no se limita al espacio actual sino que activa otros, otros ámbitos, y con ello, también va el tiempo. Lo que la música me sugiere al sonar siempre desde el ahora son paisajes, sensorialidades y enclaves que no pueden producirse y visualizarse meramente en la sala de conciertos sino en un espacio propio que ni es un más allá ni un más aquí, sino una suerte de paraíso particular. Es curioso que siendo la música un arte temporal porque se percibe mientras transcurre en el tiempo, espacialmente se resuelva en otros lugares que trascienden este mero ahora y que son absolutamente atractivos.  


 **





Los que se ilusionan con el cerebro  considerándolo el mayor motivo de estudio y celebran que gracias a la gran mamá evolución disfrutemos de algo tan sofisticado, creo que confunden el medio con el fin. Yo no celebro órganos, celebro el fulgor del pensamiento.

 
**
 

Qué aburrimiento me produce todo esta cháchara tontamente fascinada por las nuevas tecnologías: telefonía móvil, redes sociales, etcétera, que no para de aturdirnos los tímpanos a través de la televisión, los periódicos, la radio y el propio internet. Digo lo mismo que con la cuestión del cerebro: yo disfruto de las redes no hago literatura hablando de las mismas, no me detengo hablando de las propiedades del vehículo sino que viajo y visito lo que es vehiculizado por esta herramienta. Aunque admito que algo de la naturaleza de lo que puedo ver a través de internet tiene que ver con la significación de la técnica que lo hace accesible.  
 
 
 
 

16.4.18




 
LA MAÑANA

 

                                                   Siento en la mañana

cómo la inteligencia estira sus venas

y va ensortijando las palabras nuevas,

cómo el cuerpo responde a la vibración de la luz,

y el concepto se inviste de divisas varias

que articulan su significado,

y se organiza el día

al son de los átomos y el deseo,

y todo va fluyendo en dirección única y múltiple,

impulsado por la clarividencia tranquila.

 

Cada reflejo define superficies,

liga espacios

y es la claridad el adjetivo de la hora que somos

 

Qué destino tendrá esta hora

que se emprende sin equipaje,

a dónde irá lo que hoy se viva.
 
 
 
      Si memoria es el suceso

qué acontecimiento se hará digno de ella.
 
 
 
 Multitudes urbanas, alma solitaria,

puntos cardinales de la aventura

que rota en cada instante,

rosa de los vientos

  • girando en la superficie
de un acto simple  y decisorio.

 

El vértigo del día se difuminará

cuando caigan los copos de la tarde

y el cuerpo se suma en la fiebre

que lo borrará de toda historia escrita.

Entonces devendrá la meditación de los árboles,

el tiempo ejecutado.

Otros se aprovecharán

del universo, tras él, dilucidado.

 

11.4.18

 
 
 
 
 
RESPUESTA AL DACIO.
                                       Los pueblos latinos
                                                           son pueblos sin secreto.
                                                                Emil Cioran
 
Efectivamente, amigo Cioran,
Por estas mediterráneas latitudes
En las que esplende el sol
No hay secreto,
Lo cual sería, - que lo hubiera –
Incluso mezquino.
No hay avieso refinamiento, sorda estrategia
Para decir lo que hay que decir
De forma huidiza o penumbrosa.
Lo que hay es la posibilidad,
A plena luz,
De aproximarse a la felicidad
Y concebir la harmonía
Mirando al mar.

10.4.18



El imperio de los palabros:
Patriarcado, Heteropatriarcado, judialización de la política.

 
 
 
 

No veo tan denunciable el hecho de manejar construcciones lingüísticas en el ámbito literario como cuando, más allá de convertirse en armas arrojadizas del debate político, llegan al punto de determinar el juicio sobre la realidad. Me estoy refiriendo, en concreto y por ejemplo, a estas dos supuestas definiciones de realidades sociales y legales: heteropatriarcado y judialización de la política. Uno escucha cualquiera de estos dos términos y se queda como deslumbrado de su audacia y contundencia. Aparentemente son irrebatibles en tanto que evidencian de modo fulminante unos hechos o relación de hechos. El problema surge cuando la percepción de lo real es desplazada por el uso de definiciones, es decir, de productos del lenguaje. Que la realidad pueda ser sustituida por el lenguaje que la dice y supuestamente traduce, creo que es legítimo en el ámbito de la especulación puramente teórica o en la musa literaria, cuando la búsqueda y localización de realidades sutiles y complejas permite sofisticaciones aunque sean experimentales. En los debates tertulianos de prensa, radio y televisión vemos que el uso abusivo de los términos citados, - patriarcado, heteropatriarcado, judialización de la justicia -, corren el riesgo de ser convertidos en puras entelequias, en mera retórica cuando uno posee datos que contradicen el poder absoluto que tales palabras pretenden identificar,  taxonomizar y denunciar.    

En cuanto a alguno de esos datos.

Heteropatriarcado: examino mi realidad familiar inmediata, hermanos, primos y amigos y observo que quienes han determinado el estado y futuro de los matrimonios son, en su mayoría, las mujeres de esas familias.

Judialización de la política: pretende manifestar un abuso y una influencia,  la contaminación de la política por la supuesta injerencia de los jueces en un ámbito que no les pertenece. Teniendo en cuenta, por un lado, lo extraordinario de la situación por la cual esto, aparentemente sucede (la cuestión catalana) y, por otro, la incuestionable separación de poderes, el juicio que esta construcción lingüística acusa, revela una clara e ideologizada tendenciosidad, si no se somete al contexto del que surgen las excepcionalidades que exponemos.